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Elsa Punset: "La educación es la mejor medicina preventiva"

Elsa Punset, Roberto Luna, y Carmen Pellicer participan en la presentación de AECOPE, Asociación Española de Coaching Educativo

La escritora y filósofa Elsa Punset, conocida por su experiencia en la educación de las emociones, Roberto Luna, presidente de la Asociación Española de Coaching Ejecutivo-Organizativo y Mentoring, AECOP, y  Carmen Pellicer, directora de la Fundación Trilema han participado en la presentación de AECOPE, Asociación Española de Coaching Educativo, Pedagógico y Evaluación Educativa.

Tal y como señaló durante el acto de presentación la formadora de la Fundación Trilema Inmaculada Castaño, esta nueva asociación tiene como objetivos fundamentales: analizar lo que se está haciendo en materia de coaching educativo, crear estándares para la certificación oficial de esta especialidad del coaching e investigar.

 Durante el acto de presentación, Elsa Punset recalcó la importancia de educar las emociones de los alumnos. En este sentido, señaló que los niños aprenden por imitación y, por tanto, los maestros, y los adultos en general, enseñan a los niños a través de sus acciones. Asimismo, la experta en educación de las emociones aseguró que “el cerebro del ser humano es moldeable y entrenable, por tanto invertir en educación es la mejor medicina preventiva”.
 
El presidente de Asociación Española de Coaching Ejecutivo-Organizativo y Mentoring, AECOP, Roberto Luna, manifestó la dificultad de implantar programas de coaching en la universidad porque es un ámbito que está muy jerarquizado. Por otra parte, Luna incidió en la importancia del rol particular que puede jugar cada profesor  puesto que son “nuestros pequeños radios de acción los que nos van a permitir generar el cambio”. Para solucionar los problemas de la educación, según este especialista en coaching, “no existen fórmulas mágicas. No nos sirve copiar y pegar lo que funciona en otros países o culturas. El primer paso es entender qué está pasando en el aula”. Asimismo, recordó a los profesores allí presentes la necesidad de implantar la “emocionalidad positiva” porque “en ocasiones, nos enfocamos tanto en lo que tienen que mejorar nuestros alumnos que no potenciamos lo que hacen bien”. Esto mismo sucede, según Roberto Luna, en el entorno empresarial donde los jefes “se han convertido en supervisores que fundamentalmente le repiten al trabajador lo que está haciendo mal”.
 
Trilema y el coaching educativo
        
Durante su intervención, la directora de la Fundación Trilema, Carmen Pellicer, disertó acerca de la importancia de unir la evaluación del desempeño al coaching didáctico. En este sentido, explicó que “la medida no mejora el desempeño sólo es el elemento de control. Para nosotros el coaching es una herramienta de acompañamiento que nos sirve para garantizar la mejora profesional que cada profesor le debe a sus alumnos. Por este motivo, nuestra fundación ha hecho una apuesta explicita por aunar el intento de vincular todo lo positivo y amable delcoaching con la exigencia y el rigor de la evaluación del desempeño.”
 
Asimismo, Carmen Pellicer apuntó los tres ingredientes del coaching pedagógico. El primero hace referencia a la identidad de cada profesor, el segundo consiste en dibujar y abrir ámbitos de posibilidad para que los docentes descubran maneras distintas de abordar sus clases y el tercero radica en acompañar y dotar al docente de opciones concretas que le permitirán avanzar paso a paso.
 
Respecto a ese primer ingrediente del coaching didáctico, Carmen Pellicer aseguró que “el profesor cambia cuando descubre que es capaz de ser excepcional”. Según la directora de Trilema, el coaching pretende fortalecer al profesor para que constate que puede ser mucho mejor de lo que es y esto nos abre la puerta a “una cultura de escuela diferente en la que tengamos equipos que trabajen cohesionados y que vivan la escuela como un proyecto y una visión común”.
 
Para la directora de Trilema lo importante no es lo que haces como docente sino el impacto que provocas en la mente y en el corazón de los alumnos. Por tanto, “cuando los alumnos fracasan, en realidad el fracaso es del profesor.” El coaching pedagógico es una buena herramienta si consigue que los docentes vivan los éxitos y los fracasos de los alumnos como algo propio, “sólo si conseguimos crear la conciencia de que es cada docente el que juega su partido conseguiremos cambiar las aulas”.